Temprano en la mañana del 25 de diciembre recibimos a muchos visitantes de las familias pobres de Rosario Cavite. Fueron más de 200 padres/madres e hijos/as quienes se acercaron a nuestra humilde casa, con la esperanza de recibir algo para la Navidad. Y mientras saboreamos el verdadero significado de la Navidad, nos sentimos privilegiadas de poder acogerlos y compartir con ellos el don que hemos recibido.


Familias  en grupos, registrando sus nombres en el exterior mientras esperan su turno
Edith, ssj les dio una pequeña charla sobre el significado de la Navidad, uniendola con el desafío de ser administradores responsables de nuestra madre Tierra, mientras explicaba los dos videos "Natividad" y "El Monstruo de Basura".  A lo que siguió un diálogo con los participantes. Los padres/madres y los hijos  e hijas fueron muy activos cuando comenzaron a darse cuenta de su papel como creyentes en la creación de un mundo mejor.  Se comprometieron a cuidar nuestra casa común separando su "basura", especialmente reduciendo, reciclando y reutilizando los plásticos.




Después de la breve sesión con Edith, los visitantes fueron conducidos a la Capilla donde se compartió un momento de oración y se saboreo una vez más el significado del nacimiento de Jesús en el pesebre.  La María, ssj les presentó a Jesús y los llevó a rezarle.  Hubo un silencio orante que los acercó al niño Jesús, Dios que se dio a sí mismo como un regalo para toda la humanidad.  Después cada uno besó la imagen del niño Jesús.  También fue un momento para que conocieran un poco sobre nuestra congregación y nuestros Fundadores, ya que María les presentó a Santa Bonifacia y les animó a orar junto a ella.




Después se sirvió una sencilla merienda de espaguetis preparada con amor por  Raquel,ssj, James, Joshua, Ella y Patricia. 




 James, Josué y yo ayudamos a distribuir el sencillo regalo que hemos preparado desde el corazón generoso de nuestros benefactores y amigos.



Fue una Navidad significativa para todas nosotras al poder reunimos en unión con Cristo y experimentarlo en cada una de nosotras, especialmente con nuestros hermanos y hermanas necesitados. En este día de encuentro hemos sentido la alegría que el mundo no puede dar, una alegría que viene del compartirse a una misma para que los demás encuentren una nueva esperanza.   Como la estrella que condujo a los magos a Jesús, nuestras vidas también esperan conducir a otros a Dios que quiere nacer dentro y entre nosotros.


Y vosotros, nuestros queridos bienhechores, sois como las hermosas luces de la víspera de Navidad que iluminan los caminos de los demás con vuestra bondad y generosidad, dando esperanza y vida nueva especialmente a los pobres y necesitados.

¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo Lleno de las Bendiciones de Dios, para casa uno de vosotros!  


¡Muchas gracias!

 Truong Thi Vuong, SSJ
    (Juniora)


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