Han sido tantas las emociones vividas en la celebración de mis 50 años de consagración como SSJ, que me han recomendado que descansara un día, antes de volver a revivir todo lo experimentado el día l4 de Abril.
Les comparto que en toda esta temporada resonaba en mi mente y en mi corazón: “No sé cómo alabarte ni que decir Señor”, a la vez que brotaba desde lo profundo de mi ser un ¡GRACIAS SEÑOR! Seguir leyendo...




Querida Aurelia, me alegro mucho de que hayas disfrutado tanto en tus Bodas de Oro. Toda una vida de entrega merece una celebración así, con todo cariño y esmero. Contigo doy gracias a Dios por tu vida y por saberle echar un poco de gracia a las limitaciones que nos trae la vida.
ResponderEliminarLa alegría y la fraternidad compartida son dos buenas alas para volar aunque los años pesen.
Un abrazo muy grande y cariñoso, Rosario Hernández, ssj
Querida Aurelia, Agradecimos por 50 años de fidelidad y vida compartida en la congregacion y la iglesia.
ResponderEliminarCon mucho cariño, C-T Mandaluyong
Querida Aurelia, damos gracias por tus años de fidelidad y entrega y agradecemos tu experiencia compartida.
ResponderEliminarUn abrazo grande de tus hermanas.
¡ QUE HERMOSO COMPARTIR CON VOS LA ALEGRIA DE LA FIDELIDAD! TU AMOR Y TU ENTREGA EN CADA TAREA SE VE CARGADA DEL AMOR DE DIOS. UN ABRAZO DE DOLORES , OLGA, MAGDA Y SONIA.
ResponderEliminar